¿Qué es la mecanografía al tacto?
La mecanografía al tacto (también llamada escritura a ciegas o mecanografía sin mirar) es un estilo de escritura en el teclado. La expresión se refiere a escribir sin usar la vista para encontrar las teclas: quien mecanografía al tacto conoce su ubicación en el teclado gracias a la memoria muscular
Por eso, entrenar la memoria muscular es el objetivo principal de un curso de escritura rápida. Esta técnica aumenta notablemente la velocidad y la precisión al escribir.
Posición correcta de las manos
Mantén una postura relajada y natural. Mantén las muñecas rectas y evita apoyarlas en la mesa. Coloca los dedos en la fila guía (ASDF para la mano izquierda y JKL; para la derecha). Ambos pulgares descansan sobre la barra espaciadora.
¿Ves los pequeños relieves en las teclas F y J? Están ahí para que encuentres la posición correcta sin mirar y mantengas las manos en la fila guía. Deja los índices sobre esos relieves para reconocer tu posición inicial. Dedica un rato a colocar las manos en el teclado sin mirarlo: así memorizarás la posición. Usa los relieves, no los ojos.
Los mismos principios se aplican a cualquier distribución de teclado: fila guía, recorrido de los dedos y ritmo. El teclado en pantalla muestra una distribución como ejemplo; las letras de tus teclas pueden ser distintas, pero las reglas son las mismas.
Conceptos clave para recordar
Para avanzar de forma eficaz, ten en cuenta estos puntos:
- Haz los ejercicios despacio. Las ganas de ir rápido son grandes, pero un ritmo mayor provoca más errores. Primero va la memoria muscular. Céntrate en la precisión para entrenarla bien: la velocidad llegará sola.
- No mires nunca el teclado al escribir (usa el teclado virtual como pista).
- Devuelve los dedos a la posición inicial después de pulsar cada tecla.
- Es mejor pulsar la barra espaciadora con la mano contraria a la que usaste en la tecla anterior. Por ejemplo, si pulsaste S con la mano izquierda, pulsa el espacio con la derecha.
- Practica con constancia: las sesiones cortas y regulares son más eficaces que las largas y esporádicas.
- Haz descansos para evitar la fatiga.